Politización y porvenir
Las elecciones presidenciales en México se encuentran muy cerca. El ambiente político ha estado en medio de una tensión constante gracias a la diferencia de perspectivas y anhelos que los partidos han puesto sobre la mesa para incentivar la discusión en el espacio público.
Esa diferencia ha sido palpable al margen de las marchas de apoyo a uno y otro proyecto de gobierno. Los que son expresamente simpatizantes de Claudia Sheimbaum han asistido con cierta frecuencia e intensidad a los mítines que se ha convocado. Por otro lado, incluso hay quienes en otro tiempo no se habían atrevido a tomar las calles y se han vestido de rosa para hacer notorio su respaldo a la otra de las candidatas a la presidencia en los últimos días (Xóchitl Gálvez).
Más allá de esas divergencias hay un punto todavía más fundamental a considerar, a saber, el de el estado actual de la politización de la sociedad mexicana y la madurez de esta para poder concebir una contienda presidencial entre mujeres. La politización es la disposición que tienen los ciudadanos de verse inmersos en las discusiones sobre lo que consideran más adecuado para su país o su ciudad, es también la posibilidad de la diferencia política efectiva y la mejor arma contra la dictadura.
Una sociedad politizada es una sociedad que se juega su existencia en la tensión, en el careo de intereses que deben de alguna manera converger para procurar su desarrollo. En ese sentido la divergencia es convergencia. La ciudadanía está lista para ello. La noción introducida en la discusión pública en torno a los chairos y los fifís ha sido su principio motor. De ahí que en México se haya logrado llegar hasta este punto inimaginable hace algunos años.
Si bien es cierto que las condiciones sociales no se encuentran en sus niveles ideales de bienestar, seguridad, etc. Lo que sí podemos decir es que la participación de la ciudadanía es justo la piedra angular de la sociedad mexicana del porvenir. ¿Quién pondría hoy en duda la capacidad de una mujer para gobernar? ¿Quién se atrevería a pensar que no estamos listos para ello?
México tendrá por primera vez a una mujer al mando del poder ejecutivo, sea quien sea, miremos hacia la posteridad y estemos a la altura de nuestra historia.

Claudia Sheimbaum
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