¿Qué no es filosofía?

Quizás te has despertado con una idea en mente que parece ser profunda y genial. Hay veces el tema de la muerte ha ocupado tu pensamiento, otras ha sido dios, el amor, la inmortalidad o, incluso, el tiempo. Miras cómo pasan las cosas, cómo todo sigue su curso a pesar tuyo y preguntas si la verdad es lo que es, si tu imaginación no te está engañando, etc.

Si bien podemos decir que cada uno de esos pensamientos se aproximan a la filosofía, también es preciso aclarar que no toda ocurrencia es propiamente filosófica. ¿Cuál es el criterio de distinción? ¿Cómo saber dónde comienza y dónde termina? Desde mi perspectiva, cada una de las ideas que nos aquejan a lo largo de la vida y que logran cimbrar – por lo menos un instante – nuestra cotidianidad pueden denominarse filosóficas.

No obstante, son así sólo en cuanto el ser humano tiene la capacidad de reflexionar sobre sí mismo y su lugar en el mundo. Filosofar es parte del impulso vital, se lleva a cabo cuando la situaciones parecen no dejar puertas abiertas, cuando alguien ha muerto, cuando se ama.

Colli ha considerado que la filosofía es la aspiración a la sabiduría, no la sabiduría misma. El sabio es un ser acabado, a quien se le ha otorgado por intermedio divino el saber de las cosas. El filósofo o filósofa no participa de ello, es un individuo que se construye a través de su propia experiencia, de su modo creativo de observar.

En este sentido, todos somos filósofos potenciales, está en nosotros realizar el ejercicio de pensar. A pesar de lo anterior, la filosofía como disciplina fue construyéndose en los siglos. Los pensamientos se categorizaron, su lugar e importancia fue atribuida en relación con lo que develaban. La sistematización fue parte de un largo proceso de ruptura con la inmediatez de los pensamientos aislados.

Así vio la luz la lógica, la retórica, la ética, la epistemologia y la metafísica como partes de la reflexión sobre el acontecer cotidiano. Cada pensador hará referencia a lo que su predecesor articuló, las ideas se pondrán en tela de juicio retrospectivo dando lugar a una tradición filosófica sobre la que se discutirá.

Siendo así, la filosofía no es hoy la aparición de una idea espontánea, es el ejercicio de pensar y discrepar con quienes dieron lugar a un concepto, a un modo de dar razón de la realidad. No hay filosofía sin un conocimiento de la tradición, no hay filosofía sin sistematización de la ideas.


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Publicado por Diogenes Laercio

Estudié Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras en la UNAM. Cursé parte de la licenciatura en Letras Clásicas. Me dedico a la creación de contenido en redes y invito a todos a filosofar. He creado el podcast Filosofía en voz de Diógenes, Librería Rizoma en Instagram y el Proyecto de Divulgación de filosofía con el fin que el conocimiento esté más cerca de todos.

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