Influencers, stand uperos y deseo.


La era de las redes sociales ha puesto en el primer plano a los influencers como mediadores entre el usuario y las marcas. Lo que antes era llevado a cabo por actores, actrices, cantantes o presentadores de televisión bastante reconocidos a nivel nacional o internacional, ahora ha sido traído a ras de suelo para lograr una mayor empatía o conexión con el espectador.

No obstante, no han sido solo esas figuras de la venta al por mayor las que han sido invitadas a participar en el mercado. El comediante fue aquel que antes había tenido un papel central en la crítica de la sociedad en curso o en la alabanza de los valores de la misma. Su importancia residía en ser esa especie de reflejo burlesco de lo que la sociedad era.

Hoy la figura del comediante se encuentra casi difuminada. Hay apenas unos cuantos nombres dentro de los cuales se destacaría el de Carlos Ballarta en México como uno de los ecos aún retumbantes. En cambio, lo que abunda es el stand upero, pero no como crítico, sino como otro stand de ventas a través de la risa, como un instrumento de la ideología en curso.

¿Es solo un post?

Siguiendo ese orden de ideas, el influencer y el stand upero convergen en el mismo punto: ser mediadores y moldeadores de deseo con el único fin de alcanzar la meta de ventas que se les ha impuesto. De hecho, se sabe que en términos estadísticos. El reporte de Sprout Social revela lo siguiente:

Influencers have cemented themselves as key components of modern marketing strategies, and new research reveals the significant power they have in directly shaping consumer purchasing behaviors. According to The 2024 Influencer Marketing Report released today by Sprout Social, an industry-leading provider of cloud-based social media management software, 49% of all consumers make daily, weekly, or monthly purchases because of influencer posts, with 30% trusting influencers more today than they did just six months ago.

Si consideramos que el influencer adquiere un compromiso con las marcas que colabora y que el contenido que crea no tiene otro fin más que la venta a través de la idea del entretenimiento, entonces no podría concebirse a se figura como un sujeto neutral. Para la consecución de sus fines debe aprender a moldear el deseo de quienes son sus seguidores y espectadores.

Por otro lado, es necesario hacer ver que el mecanismo de venta, si podría denominarse de ese modo, no es directo, apela a la fantasiosa idea de que él/ella tiene la misma necesidad que un tú abstracto, la misma experiencia, la misma forma de vida, las mismas expectativas y valores. De ahí que a primera vista lo que el espectador vea sea a un individuo cuasi real cuyas creencias debe replicar.

Es por ello que en el sitio de globalstatistics.com se sostenga lo siguiente:

By 2026, influencer marketing is not a supplement to a brand’s media mix. For a growing number of consumer, lifestyle, and even B2B brands, it is the primary channel for awareness, product discovery, and conversion. The global industry has grown from $1.7 billion in 2016 to an estimated $32.55 billion in 2025 and is on track to reach $40.51 billion in 2026, at a compound annual growth rate of 30.36% — a pace that outstrips virtually every other digital marketing channel.

Como puede verse, el papel del influencer y, por extensión el del stand upero, es fundamental en cuanto a ventas corresponde al margen de un sistema como el nuestro. Aunado a ello, es necesario precisar que la popularidad de los mismos no es azarosa, depende en gran medida de la forma en que se acoplen a las exigencias estéticas, políticas, culturales, morales e ideológicas del mercado.

De lo anterior podría decirse también que no es cosa menor que un personaje de ese tipo, bajo cierto contexto y nivel de alcance mediático, se pronuncie políticamente a favor o en contra de algo, como tampoco lo es que defienda ciertos intereses o promocione un tipo de productos específicos.


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Publicado por Diogenes Laercio

Estudié Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras en la UNAM. Cursé parte de la licenciatura en Letras Clásicas. Me dedico a la creación de contenido en redes y invito a todos a filosofar. He creado el podcast Filosofía en voz de Diógenes, Librería Rizoma en Instagram y el Proyecto de Divulgación de filosofía con el fin que el conocimiento esté más cerca de todos.

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