¿Qué significa ser liberal?

Brevísima introducción 

Con el ascenso de los denominados gobiernos conservadores en América latina en los últimos años, la palabra liberal y liberalismo parecen reavivar su fuerza y sentido en el espectro de lo político. Políticos hacen un uso contante de dichos términos y en el espacio de la discusión pública no se prescinde de hacer referencia a los mismos.

Sin embargo, con frecuencia a quien se le cuestiona por el significado y las implicaciones que dichos términos podrían tener en el terreno de la política generalmente no pueden responder con claridad. De ahí que sea pertinente plantear la pregunta qué es un liberal y qué es liberalismo como puntos de partida una sana discusión entre ciudadanos, ciudadanas y políticos.

Como lo sugieren ya los dos términos, el supuesto de fondo es el de la libertad. A primera vista, pensaríamos que quien suscribe el liberalismo o se asume como liberal, también apuesta radicalmente por el ejercicio de la libertad plena. No obstante, dicha noción de libertad habrá de ser matizada y asociada con otros términos que la posibiliten.



En la tradición del liberalismo clásico la concepción de libertad se relaciona directamente con el concepto del Estado y, posteriormente, con la idea de la propiedad privada. El liberal parte del supuesto de que los seres humanos somos plenamente libres por naturaleza y que en función de ello, no debería existir ningún tipo de coerción externa que deba ordenar o regular nuestra conducta.

El ser humano, en tal sentido, es libre de elegir, actuar, gestionar y deliberar sobre sus intereses, voliciones y decisiones. De tal modo que cada una de las esferas de lo humano es una manifestación de cómo aquel se encuentra en el pleno ejercicio de su libertad. En ese orden de ideas, el trabajo y el resultado del mismo, así como la capacidad que tiene el hombre de apropiarse de algo son resultado de la libertad.

De ahí que para el liberalismo en su versión clásica la propiedad privada y el trabajo sean el estandarte de aquello que define al hombre y que, por otro lado, el Estado en tanto que existe al margen de la coerción y la colectividad, sea aquello que se opone a la realización humana, o por lo menos, la coarta y la limita. Aunado a lo anterior, podría considerase que el liberal entiende que el Estado no debe ser aquello que prohíba o condene, su función es meramente regulatoria y protectora de la libertad.

Otro de los supuesto del liberal parte de que los seres humanos se definen al margen de su individualidad: cada uno es distinto de otro, responsable de sí y no es necesario que exista un soberano, gobierno o cualquier tipo de colectividad que le permita o prohíba lo que sea. Como tampoco se aceptará que el individuo deba someterse a la voluntad de la mayoría ni a la del soberano.

Ahora bien, las concepciones de libertad no son simples reflexiones aisladas, suponen a su vez un proyecto político, un plan a implementarse según la voluntad de cada uno de los humanos, a este proyecto dentro del cual el máximo valor a preservar es el de la libertad como la hemos acotado, se le denomina liberalismo.


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Publicado por Diogenes Laercio

Estudié Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras en la UNAM. Cursé parte de la licenciatura en Letras Clásicas. Me dedico a la creación de contenido en redes y invito a todos a filosofar. He creado el podcast Filosofía en voz de Diógenes, Librería Rizoma en Instagram y el Proyecto de Divulgación de filosofía con el fin que el conocimiento esté más cerca de todos.

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